Hablamos de trastorno dual cuando una persona presenta, al mismo tiempo, una adicción y otra condición de salud mental: por ejemplo, depresión, ansiedad, trastorno bipolar, TDAH, trauma, un trastorno de personalidad o, en algunos casos, psicosis.
Ambas condiciones suelen influirse mutuamente: el malestar emocional puede llevar al consumo como forma de alivio, y el consumo, a su vez, puede agravar los síntomas de la otra condición.